Muchos de ustedes habrán escuchado hablar de los ayunos intermitentes. Para algunos  un tema del que nunca han escuchado hablar y otros lo ven como una dieta loca. Sin embargo, quiero compartirles datos importantes sobre el ayuno para poder analizar las ventajas y desventajas para que cada uno determine su conveniencia de acuerdo con su estilo de vida.

¿Qué es un ayuno intermitente? Para comenzar el ayuno es la ausencia de alimentos durante un lapso de tiempo. Es un patrón alimenticio que establece ciclos de comer y de ayuno. No se especifican los alimentos que debe comer una persona sino cuándo los debe consumir. No se puede calificar como una dieta sino como un patrón de alimentación.

Existen varios métodos, entre ellos, saltarse el desayuno, dejando 16 horas entre el último tiempo de comida y el siguiente. Otros involucran hasta 24 horas sin comer. El más frecuente es el de 16 horas y es el más utilizado. Al reducir su ingesta calórica, cualquiera de estos métodos debería causar pérdida de peso, en la medida que no utilice métodos compensatorios consumiendo en exceso calorías después del ayuno.

Ahora bien, ¿cómo afecta el ayuno las células y las hormonas? Se conoce que en algunas personas podría causar incremento en la hormona de crecimiento, ayudando esto a la utilización de grasa de reserva y permitir una ganancia de masa muscular. También se ha estudiado que podría mejorar la sensibilidad a la insulina y bajar sus niveles dramáticamente. Al reducir la ingesta calórica, podría disminuir la inflamación y mejorar indicadores cardiovasculares importantes.

Sin embargo, como todo, tiene ventajas y desventajas. Uno de sus principales efectos secundarios es indudablemente el hambre. Ya sabemos que con hambre y sin auto control, podríamos caer en mecanismos compensatorios como comer en exceso, tener alteraciones en los niveles de glucosa, humor cambiante, presión arterial o desatar un desorden alimenticio. También podría presentar debilidad y falta de energía lo que podría afectar su desempeño de labores diarias. Por eso, siempre recomiendo consultar a su médico o nutricionista antes de realizar un ayuno. Es importante observar que no debe realizarlo si es diabético, está embarazada, en lactancia, tiene alteraciones en la glucosa, si tiene antecedentes de desórdenes alimenticios o bien si tiene presión baja.

Recuerde que todos somos diferentes y que nuestras necesidades nutricionales dependen de muchos factores. Siempre consulte con un nutricionista acerca de sus requerimientos calóricos y nutritivos, y cuáles opciones existen de acuerdo con su estilo de vida para controlar el peso. Al final de cuentas todos necesitamos una Nutrición Sostenida para vivir bien y ser felices.