Cuando usted se desmotiva, ayuda recordarse qué lo motivó en primer lugar para volver a retomar y no perder el impulso.

Una de las partes más difíciles de perder peso es sostener la motivación. Al inicio, todos estamos motivados y con mucha fuerza, pero hay algo en el tiempo, las circunstancias laborales, o en el diario vivir que muchas veces se trae abajo ese deseo. Algunos quieren bajar peso rápido y su cuerpo va mas lento, otros bajan rápido y luego se aburren y suben de nuevo.

Pero ¿cómo sostener esa motivación? Enfrentemos el problema: ¡los cambios son difíciles! Probablemente usted estará tratando de ir más a hacer ejercicio, tomar más líquido, cuidar porciones, no comer dulce, cuidar los fines de semana, tomar menos vino, etc, ¡Todos y cada uno de estos son cambios conllevan esfuerzo y constancia y se ven resultados con el tiempo!! Por lo tanto no se desanime y  lea cada uno de estos puntos a continuación, le doy un consejo, revise en cuál de estos podría trabajar e inicie ya!  

Cuando usted se desmotiva, ayuda recordarse qué lo motivó en primer lugar para volver a retomar y no perder el impulso.

Una de las partes más difíciles de perder peso es sostener la motivación. Al inicio, todos estamos motivados y con mucha fuerza, pero hay algo en el tiempo, las circunstancias laborales, o en el diario vivir que muchas veces se trae abajo ese deseo. Algunos quieren bajar peso rápido y su cuerpo va mas lento, otros bajan rápido y luego se aburren y suben de nuevo.

Pero ¿cómo sostener esa motivación? Enfrentemos el problema: ¡los cambios son difíciles! Probablemente usted estará tratando de ir más a hacer ejercicio, tomar más líquido, cuidar porciones, no comer dulce, cuidar los fines de semana, tomar menos vino, etc, ¡Todos y cada uno de estos son cambios conllevan esfuerzo y constancia y se ven resultados con el tiempo!! Por lo tanto no se desanime y  lea cada uno de estos puntos a continuación, le doy un consejo, revise en cuál de estos podría trabajar e inicie ya!  

  • Aprenda de sus errores: no deje que sus errores lo hagan dar paso atrás. Trate de encontrar por qué usted fracasa tratando de hacer algo bien y anótelo para poder tener una meta medible al final de la semana y no cometer los mismos errores una y otra vez.
  • Vuelva atrás para mantenerse en el camino: ¿dejó de anotar lo que se comía en un diario o de usar su reloj para ver las calorías y  los pasos? ¿Dejó de medir cómo estaba su peso, grasa o tomar las medidas de su cuerpo para ver avances? Busque a esa persona clave, sea su médico o nutricionista,  que lo ayuda a volver a su centro, que lo ayuda a ordenar sus metas nuevamente, ¡pero que lo enfrenta para ver por que no las cumplió! Es importante aceptar cuando no podemos solos.
  • Sea flexible: siempre les digo a mis pacientes que ¡los extremos no sirven! Si un día se paso de calorías o no hizo ejercicio, ¡no saque el látigo! Es mejor darse cuenta y retomar nuevamente, a decir no sirvo para esto y brinco a otra cosa o dejo la meta tirada. Muchas veces nos volvemos ambiciosos y queremos bajar mucho en un mes o estar de cierta forma en un tiempo rápido y todo al final es paciencia y constancia. Es mejor ver cambios graduales y sostenidos que rápidos y de mentira.
  • Enfóquese en un cambio de hábitos y no solo el peso: hay muchas personas que consideran que el éxito de su plan nutricional es lo que bajó de peso o grasa. Muchas veces el éxito es más bien saber que usted puede tener control sobre sí mismo, que tiene la fuerza de voluntad para no comer ciertos alimentos, que se dejó de excusas y se fue al gimnasio. No se desanime si no ve el resultado que usted espera, recuerde si es constante y paciente llegara a ver la meta antes de lo que se imagine.
  • Recompensas: ¡cada logro es “celebrable”! No con una pizza  o con un helado, celebre con un mensaje motivador en su computadora o celular, con una camisa nueva, ropa de ejercicio o con lo que lo haga feliz ¡siempre y cuando no se traiga abajo su meta de nuevo!